domingo, 13 de diciembre de 2015

Iglesia que camina con Espíritu y desde los pobres

Teología latinoamericana: 

¡Soplan nuevos vientos!


Casi trescientos teólogos, teólogas, agentes de pastoral, intelectuales y profesionales católicos de América Latina, se reunieron en Brasil, durante la última semana de octubre (del 26 al 30) para pensar y proyectar “una Iglesia que camina con Espíritu y desde los pobres”. ¡Nuevos vientos soplan en la teología latinoamericana!



Los "históricos" de la Teología Latinoamericana
Como una “foto de familia” quedó registrado el re-encuentro de más de una treintena de patriarcas y matriarcas de la teología de la liberación en Belo Horizonte, la capital del estado brasilero de Minas Gerais, con motivo del II Congreso Continental de Teología promovido por Amerindia Continental (ver recuadro 1), con el apoyo y la participación de 24 instituciones y organizaciones eclesiales.


En la foto de los “históricos” se distingue a Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Víctor Codina, Margot Bremer, Marcelo Barros, Pedro Trigo, José Oscar Beozzo, Carlos Mesters, Pablo Richard, Paulo Suess, Diego Irarrázaval, Pablo Bonavía, Juan Hernández Pico, Eduardo de la Serna, Pedro Ribeiro de Oliveira, Eduardo Hoornaert…En la imagen también se alcanza a leer el título del Congreso: “Iglesia que camina con Espíritu y desde los pobres”.

Otros “veteranos” que no aparecen en el registro gráfico también participaron en el Congreso. Entre ellos, dos obispos insignia de la pastoral social: Demétrio Valentini, emérito de Jales (Brasil), y Álvaro Ramazzini, de Huehuetenango (Guatemala).

Acto seguido, en el mismo escenario, un nutrido grupo de teólogos y teólogas jóvenes, de diversas nacionalidades, fueron retratados con el trasfondo del logotipo del Congreso que evoca la diversidad étnica y cultural de “la Iglesia de a pie”, que peregrina animada por el mismo Espíritu que guió a los padres Conciliares, hace 50 años, en el Vaticano II, y a los obispos de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Medellín, en 1968, donde se fraguó una nueva forma de ser y de hacer Iglesia en América Latina, desde la opción por los pobres.

Los "jóvenes" teólogos de la teología latinoamericana
Comparativamente, ambas fotos–la de los “históricos” y la de los “jóvenes” teólogos–posibilitan algunas observaciones preliminares, además de la evidente distancia generacional. En la primera la mayoría son hombres, en la segunda hay una mayor presencia femenina. Buena parte de los “históricos” son clérigos y religiosos/as, en cambio, los teólogos y las teólogas jóvenes son predominantemente laicos y laicas. De igual forma, en contraste con el primer retrato, donde resulta relativamente fácil distinguir a las “grandes estrellas” de la teología de la liberación, en el segundo un espectador convencional difícilmente podría reconocer a los “pequeños luceros” que prometen ser el relevo de los mayores –muchos de ellos octogenarios–, herederos de una tradición teológica latinoamericana que se identifica con la Iglesia de los pobres, desde los pobres y para los pobres.

¿Una nueva generación?

Como si se tratara de un “álbum inter-generacional” más que de una única “foto de familia”, la escena bien podría ser una expresión gráfica de los vientos frescos que soplan para la teología latinoamericana. ¿Una nueva generación de teólogos y teólogas de la liberación está emergiendo? Puede ser. “De ustedes depende, según lo que hagan” sentenció sabiamente Gustavo Gutiérrez, al agradecer la carta-homenaje que le hicieron los y las jóvenes teólogos/as durante el Congreso. Y añadió, con el cariño paternal de un abuelo, que “no basta ser joven para ser una promesa”.

Con todo, se constata que un cierto aire de “primavera eclesial” está oxigenando el proyecto de una teología que nació en el revés de la historia, entre pobrezas y marginaciones, allí donde se cuecen las resistencias de hombres y mujeres violentados por un sistema excluyente y opresor: indígenas, afrodescendientes, campesinos, mujeres, jóvenes, niños, migrantes, algunos incluso víctimas de la Trata de personas… Ellos y ellas, “rostros” contemporáneos del Crucificado, junto con los mártires del continente latinoamericano y la Pacha Mama (Madre Tierra) asediada y amenazada, fueron evocados durante las celebraciones litúrgicas que impregnaron los contenidos de las conferencias, los paneles, los talleres y las comunicaciones científicas del Congreso, con la ráfaga de un nuevo Pentecostés teológico que es fruto, también, de la dinámica de la reforma eclesial que lidera Jorge Mario Bergoglio, el primer papa latinoamericano.

I Congreso Continental de Teología (2012)
A diferencia del primer Congreso Continental de Teología, que tuvo lugar en 2012 en São Leopoldo (Brasil), en medio de tensiones y ambientes adversos, el clima eclesial del segundo Congreso, al tenor de las opciones, los gestos y las enseñanzas del papa Francisco, representa una inusitada oportunidad o un “hito eclesial”, si se quiere, en la actual coyuntura que atraviesa la Iglesia, en la que se presagia la posibilidad de un “nuevo aire” para una teología descentralizada, no autorreferencial y sí en diálogo con las acuciantes realidades de los últimos, los “más pequeños”, los que experimentan mayor vulnerabilidad, incluyendo, claro está, el cuidado de la “casa común” (cf. Laudato Si’).

Reforma eclesial y liberadora

Ya el Congreso de São Leopoldo, celebrado con motivo de los 50 años de la inauguración del Concilio Vaticano II y los 40 de la publicación del libro Teología de la liberación, perspectivas, de Gutiérrez, había logrado “avivar la llama de una teología que quiere ser fuego que encienda otros fuegos en la Iglesia y en la sociedad”. Tres años después, esta vez coincidiendo con el 50º aniversario de la clausura del Vaticano II, el Congreso de Belo Horizonte asumió la invitación del Papa en su encíclica programática Evangelii Gaudium de “entrar en un proceso decidido de discernimiento, purificación y reforma (EG, No. 30), que apunte a desentrañar, anunciar y secundar la presencia liberadora del Reino de Dios en el seno de la historia antes que a la pura autopreservación institucional”, como señaló en la presentación y encuadre del Congreso la religiosa mexicana Socorro Martínez Maqueo, coordinadora de Amerindia Continental.

Más aún, el teólogo uruguayo Pablo Bonavía, sacerdote y responsable del observatorio eclesial de Amerindia Continental, destacó que la perspectiva desde la cual se gestó y concibió el Congreso responde al perenne imperativo de la reforma eclesial(ecclesia semper reformanda) que “lejos de todo narcisismo, promueve la participación en la urgente gestación de un paradigma civilizatorio alternativo en el que no afirmemos lo propio por destrucción de lo diferente, vivamos la alteridad como mediación de la propia identidad y cuidemos de nuestra casa común”.

Socorro Martínez, coordinadora de Amerindia Continental
De ahí que el principal propósito del Congreso haya sido “reunir a teólogos y teólogas del Continente para discernir desde la Palabra de Dios la presencia del Espíritu Santo al interior de las prácticas de solidaridad con los excluidos, como raíz de una nueva manera de ser comunidad cristiana y de la necesaria reforma que la Iglesia está desafiada a realizar hoy”.

Respondieron a la convocatoria 292 personas, laicos y laicas la mayoría, provenientes de 23 países de América y de Europa. Durante cinco días (del 26 al 30 de octubre de 2015), en la casa de retiros San José y en las instalaciones del Instituto Santo Tomás de Aquino, en Belo Horizonte, siguiendo el método ver-juzgar-actuar –que ha caracterizado a la Iglesia latinoamericana y caribeña–, se reflexionó sobre las interpelaciones del Espíritu en la actual coyuntura socio-eclesial (ver), las líneas centrales de la neumatología desde América Latina (juzgar), y los caminos a recorrer en el proceso de reforma eclesial (actuar).

Trípode temático

A la luz de estas grandes cuestiones, que bien reflejan el trípode temático propuesto para el Congreso a partir de las categorías Pueblo de Dios, neumatología y reforma de la Iglesia, se desarrollaron diez conferencias y cuatro paneles: El factor religioso en el contexto de la conflictividad global (Leonardo Boff, de Brasil); Los procesos culturales, políticos, económicos y ecológicos en el contexto de un modelo civilizatorio mundial (Juan Luis Hernández, de México); Los desafíos y las oportunidades de la coyuntura eclesial global y continental (Cecilia Tovar, de Perú); Las experiencias del Espíritu en algunos sujetos significativos de América Latina y el Caribe (Etel Nina Cáceres, de Perú, y Vicenta Mamani, de Bolivia); El Espíritu y la autoridad de los mártires (Juan Hernández Pico, de El Salvador); La multiforme experiencia del Espíritu en el contexto social, cultural y eclesial latinoamericano (Marcelo Barros, de Brasil); La experiencia del Espíritu en la Biblia (Solange do Carmo, Carlos Mesters, Francisco Orofino, de Brasil, y Eduardo de la Serna, de Argentina); Una neumatología a partir de la experiencia de América Latina y el Caribe (Víctor Codina, de Bolivia); El Espíritu y la autoridad de los pobres (Gustavo Gutiérrez, de Perú); Modelos de Iglesia en el hoy de América Latina (José Oscar Beozzo, de Brasil); La reforma eclesial a partir de la acción del Espíritu en el corazón de todos los pueblos (Carlos Schickendantz, de Chile); Luces para la reforma de la Iglesia en un mundo conflictivo, pluralista y desigual (monseñor Álvaro Ramazzini, de Guatemala, y Virginia Azcuy, de Argentina); La urgencia de lo escencial (Pedro Trigo, de Venezuela); y Los frutos que el Espíritu nos ofrece hoy (Juan Luis Hernández, Juan Hernández Pico e Isabel Corpas, de Colombia).

Leonardo Boff, teólogo brasilero
La conferencia inaugural de Boff generó una particular expectativa. “Detrás de los grandes conflictos hay motivos políticos y religiosos”, afirmó el teólogo brasilero, de ahí que “en momentos de crisis de las civilizaciones, las religiones juegan un papel importante”. Ante la amenaza que representan los fundamentalismos–la “enfermedad de las religiones”– y el terrorismo, en su propósito de “ocupar las mentes de las personas” y alimentar el miedo en la sociedad, insistió en el papel fundamental que cumplen las religiones, dado que comparten con la tecno-ciencia un inusitado liderazgo capaz de movilizar a los hombres y a las mujeres de este tiempo. Por eso, “descubrir el capital espiritual de los seres humanos hará posible una tierra de la buena esperanza, de la bio-civilización, donde el eje constructor sea la vida”.

Además de este desafiante panorama, los agudos análisis coyunturales que presentaron los laicos Juan Luis Hernández y Cecilia Tovar ofrecieron nuevos elementos a las hermenéuticasque se dieron durante el Congreso, algunas de ellas con un marcado acento narrativo, como las que presentaron las teólogas Etel Nina Cáceres y Vicenta Mamani, desde la rica tradición teológica de la Iglesia del sur andino, o la meditación que compartió Marcelo Barros, con un marcado acento espiritual afroamericano.

Con un tono más expresamente neumatológico, algunos de los pioneros de la lectura popular de la Biblia, como Carlos Mesters, Francisco Orofino, Solange do Carmo y Eduardo de la Serna, dieron lugar a una rica polifonía para señalar la primacía del Espíritu en la Palabra de Dios, mientras que Víctor Codina desarrolló su exposición bajo la premisa de que “el Espíritu del Señor actúa desde abajo” –título de su último libro–, como se constata particularmente en América Latina y el Caribe.

Gustavo Gutiérrez, teólogo peruano
Por su parte, Gustavo Gutiérrez en su conferencia –una de las más esperadas–, con sabiduría patriarcal insistió en la impostergable urgencia de “vivir según el Espíritu”, en libertad, de asumir en plenitud el sentido de la primera bienaventuranza: “ser pobres de Espíritu”, y de “salir en búsqueda de los pobres de Jesucristo”.

En las intervenciones de los dos últimos días del Congreso, Carlos Schickendantz, monseñor Ramazzini, Virginia Azcuy y Pedro Trigo, ofrecieron importantes insumos para hacer viable la reforma de la Iglesia, con un renovado espíritu sinodal que dé paso a una nueva forma de ser y hacer Iglesia,desde el reconocimiento de alteridades y ministerialidades que, en últimas, hagan viable el sueño de “echar la suerte por la humanidad, como solidaridad con los hermanos, con todos los seres humanos, preferencialmente desde los pobres, desde el discipulado de los pobres con espíritu”.

Estos destellos de primavera teológica latinoamericana también tuvieron resonancia en los 15 talleres que se desarrollaron con el ánimo de “construir saberes nuevos y colaborativos, enraizados en las diferentes experiencias que tienen lugar a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe”, en diversos asuntos y sujetos emergentes como el derecho a lo urbano, la cosmovisión indígena, los migrantes, la trata de personas, la ecoteología, la vida religiosa, la mujer en la reforma de la Iglesia, las juventudes con sus lenguajes y códigos del mundo poscristiano, las Comunidades Eclesiales de Base, el “buen vivir”, la santidad y el conflicto en América Latina, las hermenéuticas bíblicas frente a las nuevas tendencias fundamentalistas, la enseñanza de la teología, el Reino de Dios ante las nuevas relacionalidades, y, el pensamiento teológico de José Comblin, uno de los mayores exponentes de la teología de la liberación.

Por otra parte, la presentación de 32 comunicaciones científicas permitió vislumbrar algunos nuevos territorios que se están explorando en la teología y en las ciencias de la religión, muchos de los cuales se desarrollan bajo el paradigma investigativo de la inter-disciplinariedad y de la trans-disciplinariedad.


Primeras flores

Además de los contenidos de las conferencias, los talleres y los trabajos científicos –objeto de una próxima publicación de Amerindia–, así como las experiencias compartidas y los horizontes vislumbrados, las convicciones que se presentaron en el Mensaje Final del Congreso (ver recuadro 2) son apenas las primeras flores de una nueva primavera para la teología latinoamericana.

¡Soplan nuevos vientos! Es posible que este haya sido el sentir común de los “históricos” y de los jóvenes teólogos mientras se retrataban con la convicción de seguir apostando por “una Iglesia que camina con Espíritu y desde los pobres”.

Recuadro 1

Amerindia: red de redes

Con espíritu ecuménico, la red católica Amerindia “se siente parte de una entrañable tradición del cristianismo latinoamericano-caribeño que encontró su expresión eclesial más reconocida en la Conferencia de obispos de Medellín. Esta tradición dio un paso decisivo alredescubrir la fuerza transformadora de lo pequeño y de los pequeños dejando a un lado así el viejo deseo de ser una Iglesia poderosa”.

Rosario Hermano,
secretaria ejecutiva de Amerindia Continental
En los últimos 15 años, Amerindia ha “lanzado sus redes” en la formación y consolidación de grupos de reflexión-acción en gran parte de la geografía latinoamericana y caribeña, y ha apoyadoa colectivos vinculados con la defensa del medio ambiente, los derechos humanos, la teología afro e india, la teología femenina y, de modo especial, ha tenido una destacada presencia en los Foros Sociales Mundiales y en la asesoría teológica de algunos obispos durante la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida (Brasil).

Su secretaria ejecutiva, la uruguaya Rosario Hermano, considera que “uno de los aciertos de Amerindia es su capacidad de convocatoria y de sumar sinergias, voluntades y colaboraciones de tantos y tantas que escriben, coordinan, articulan y se comprometen, tanto en sus países como a nivel continental”. Está convencida de que “el otro mundo posible y la Iglesia posible nacen de la base, desde la escucha atenta a las distintas prácticas”, como ha ocurrido en los dos Congresos Continentales de Teología de 2012 y 2015.

Recuadro 2

Una teología con Espíritu desde los pobres

El Mensaje Final del II Congreso Continental de Teología ofrece una aproximación neumatológica a los “signos de los tiempos” que desafían a la teología latinoamericana, en un tiempo donde los urgentes clamores de la Tierra y de los pobres, el terrorismo, las guerras, el consumismo, la violencia y los fundamentalismos, interpelan el quehacer de la comunidad teológica latinoamericana.

Participantes II Congreso Continental de Teología
“Esta realidad deshumaniza y contradice la voluntad de Dios, se nos pide no acostumbrarnos a la pobreza que siguen viviendo nuestros hermanos/as y a seguir comprometiéndonos con la causa de Jesús y de los pobres para la construcción del Reino de Dios y su justicia”, afirmaron los participantes del Congreso, resaltando también la autoridad de los mártires que han dado su vida por amor a los pobres como “el mayor símbolo de la presencia misericordiosa de Dios-con-nosotros”.

Ante esto, el Mensaje Final se revela como un “manifiesto” que privilegia la acción del Espíritu “como la fuerza para subvertir la historia, fortaleciendo la liberación real de nuestros pueblos y haciendo que los pobres sean sujetos protagonistas de su destino”. En este sentido, se reconoce que el Espíritu, con sus diversos nombres en las múltiples culturas, “tiene un lugar central en la espiritualidad de América Latina”.

“Sentimos y pensamos que es el Espíritu quien está creando la Iglesia samaritana en América Latina, cercana, próxima a las nuevas víctimas del terror y la exclusión. Mantener este rumbo implicará crear las condiciones para vivir fuertemente la experiencia del Espíritu, volviendo a lo esencial, provocando el encantamiento de otra forma de ser Iglesia que tenga sentido para la gente de hoy. El signo que la caracteriza es ser cada vez más una Iglesia pobre, desde, para y por la causa de los pobres. Y esta opción debe atravesar todas nuestras teologías, estructuras, inserciones y pastorales. En este sentido reafirmamos, la importancia del Vaticano II y de Medellín, como grandes señales del Espíritu en nuestra Iglesia”.

@OscarElizaldeP

Publicado en: Revista Vida Nueva Colombia No. 135
Fotos: Amerindiaenlared


domingo, 22 de noviembre de 2015

Fundamentalismo, terrorismo y religión

A propósito del factor religioso en la conflictividad global



“El factor religioso en el contexto de la conflictividad global” fue el título de la conferencia inaugural de Leonardo Boff en el II Congreso Continental de Teología que se realizó en Belo Horizonte, entre el 26 y el 30 de octubre, organizado por Amerindia Continental con el apoyo de varias organizaciones e instituciones.

A propósito de los  trágicos hechos de terrorismo de París (13/11/2015), al igual que los actos bélicos que acontecen en Siria y en otros puntos del planeta, como Nigeria, las reflexiones compartidas por Boff son tan actuales como pertinentes para comprender el lugar y las posibilidades de la religión ante la actual conflictividad global. 

En su intervención, Boff comenzó afirmando que “la religión y la teología en estos días están en alza” y “movilizan a centenares de personas”, tal como propuso en su momento Samuel Huntington en el libro “El choque de las civilizaciones”. Según el teólogo brasilero “detrás de los grandes conflictos hay motivos políticos y religiosos”, por lo cual, “en momentos de crisis de las civilizaciones, las religiones juegan un papel importante”.

La enfermedad del fundamentalismo

Propiamente, refiriéndose al fundamentalismo como enfermedad de las religiones, afirmó la necesidad de discutir la tendencia a entender e interpretar una doctrina como si fuera la verdadera y planteó que el fundamentalismo traspasa la dimensión religiosa y afecta, entre otros aspectos, lo social y lo económico, manifestándose en la economía capitalista y de producción que se quiere imponer. En este sentido, el slogan del Pentágono de “un mundo, un imperio” es diametralmente opuesto a la propuesta del papa Francisco de “un mundo, una casa común”.


Víctimas del conflicto religioso en Nigeria
Otros fundamentalismos tienen que ver con la arrogancia de la cultura occidental que se auto-postula como cultura superior, lo cual es causa de varios de los conflictos mundiales. De igual forma la tecnociencia emerge como uno de los fundamentalismos modernos de mayor impacto. 

Ante esto, Boff propone, a la luz del paradigma de la complejidad que trabaja con la teoría del caos, de los procesos de emergencia y de cosmogénesis, lo mismo que el principio de indeterminación de las ciencias cuánticas, entre otros, que “todo tiene que ser ecologizado, dado que todo se encuentra relacionado, en contacto, lo uno con lo otro, de distintas formas. Por eso, no basta la razón intelectual, necesitamos rescatar la razón cordial, sensible, que es mucho más ancestral que la razón intelectual”, como propone Francisco en su última encíclica.

Sobre este asunto, el mismo Papa si bien es cierto que se ha referido a las bondades de la técnica y de la tecnología, también ha denunciado la maquinaria autodestructiva de la humanidad. De hecho, nunca en la historia habíamos llegado a tener tantos instrumentos de alcance autodestructivo.


Boff durante su intervención en el II Congreso Continental de Teología en Belo Horizonte (26 de octubre de 2015)
El terrorismo y sus estrategias

Otro de los asuntos señalados por Boff fue el terrorismo: “el propósito principal del terrorismo no es ocupar territorio, como ocurre en las guerras convencionales, sino ocupar las mentes de las personas”. Para ello, el terrorismo utiliza diversas estrategias: (1) los actos de terror tienen que ser espectaculares; (2) los actos, a pesar de odiados, deben provocar admiración por la sagacidad utilizada; (3) los actos deben sugerir que fueron minuciosamente preparados; (4) los actos deben ser imprevisibles para dar la impresión de que son incontrolables; (5) las acciones deben quedarse en el anonimato, con relación a sus actores: cuanto más personas estén bajo sospecha, mayor se logra el objetivo de alimentar el miedo; (6) los actos deben distorsionar la percepción de la realidad…

Ante las amenazas del fundamentalismo y del terrorismo, Boff insistió en la idea de que las religiones tienen un papel fundamental, dado que comparten con la tecno-ciencia un inusitado liderazgo capaz de movilizar a los hombres y a las mujeres de este tiempo.

En este sentido, el teólogo brasilero planteó, al final de su conferencia, una pregunta abierta: ¿cuál es el próximo paso? Mientras que algunos afirman la inminencia de una tragedia anunciada, hay otros que proponen que estamos en el corazón de una gran crisis de civilización que, como toda crisis, purifica. “Creo en esta segunda opción”, dijo, “el próximo paso es descubrir el capital espiritual de los seres humanos que hará posible una tierra de la buena esperanza, de la bio-civilización, donde el eje constructor sea la vida”.



@OscarElizaldePrada

Nota: La primera versión de este texto fue publicado en la edición No. 100 de Noticelam, el 30 de octubre de 2015, con el título: "Leonardo Boff: detrás de los grandes conflictos, hay motivos políticos y religiosos".

Fotos: Agencias de Noticias; amerindiaenlared.org  

martes, 6 de octubre de 2015

Radio San Gabriel

La voz del pueblo aymara
(Aymar markan arupa)

“Desde la ciudad de El Alto hacemos eco al pueblo aymara en su lenguaje, su forma de vivir, sus costumbres, sus ritos, en todo aquello que constituye su cultura. Por eso nos reflejamos en ellos y decimos que somos la voz del pueblo aymara”. Así se refiere Felipe Acho Mamani a su tarea en la coordinación de la programación de Radio San Gabriel, cuya emisión diaria comienza a las 4:25 a.m. con el himno de Bolivia en aymara, y concluye a las 10 p.m. con una oración-reflexión.

En el transcurso de las últimas seis décadas, este importante medio radiofónico de la Iglesia católica boliviana se ha erigido con un particular liderazgo en el campo de la comunicación educativa y la formación técnica-humanística productiva, constituyéndose en un centro de educación alternativo al alcance de todos, en los 98.2 de la frecuencia modulada y on-line (radiosangabriel.org.br), en sintonía con la población aymara.

Su actual director, el hermano lasallista Felipe Ampuero, considera que “el impacto que ha tenido Radio San Gabriel en el pueblo aymara ha sido enorme durante estos 60 años de existencia: ha instruido, capacitado, alfabetizado y evangelizado a miles de personas, particularmente del campo y comunidades de las ciudades de El Alto y de La Paz, e incluso de países vecinos como Chile, Argentina y Perú”.

En efecto, sobre los pilares del Ayllu (la comunidad) y el Ayni (la ayuda recíproca), propios de la cultura aymara, que dan paso a los principios de universalidad, solidaridad, equidad y eficacia, esta emisora se ha constituido en una auténtica “escuela de formación” radial, por donde han pasado varias generaciones de comunicadores autóctonos, al servicio de sus propias comunidades originarias, que, en palabras del hermano Ampuero, han hecho posible que “otros medios de comunicación aymara surjan en el medio, incluso en el seno del Ministerio de Educación de Bolivia, emulando las metodologías e intuiciones de nuestro trabajo consuetudinario”.

Empoderamiento

La educación bilingüe, priorizando la lengua aymara en cada uno de los programas así como en todos los servicios de educación comunitaria, cultural y técnica que se ofrecen, ha propiciado no solo una notable recuperación del léxico, sino también la generación de nuevas palabras y significados que contribuyen al desarrollo de la lengua y de la cultura, con positivos efectos en el empoderamiento del pueblo aymara.

Justina Torrez Caparicona, comunicadora aymara
Así se constata en la labor que desempeña Justina Torrez Caparicona, locutora aymara responsable del programa de avisos, comunicados y felicitaciones que presenta con su colega Carlos Mamani en tres momentos del día: entre las 7:30 y las 9:30 de la mañana, la 1:00 y las 2:30 de la tarde, y las 6:00 y 7:00 de la noche. Así, las convocatorias a asambleas y reuniones, los mensajes de cumpleaños, las notificaciones de fallecimientos, las ofertas de trabajo, y las informaciones sobre campeonatos deportivos, entre muchos otros asuntos, son traducidas “al aire” del castellano al aymara, por una comunicadora que se identifica con su pueblo.

La programación diaria incluye diversos tópicos referidos a la cultura aymara: cuentos y leyendas, temas agropecuarios, espacios musicales, lengua aymara, medicina tradicional… También se desarrollan dos ediciones de noticias (en la mañana y en la noche), tres momentos breves de oración y reflexión (al inicio del día, al mediodía y en la noche), una radionovela vespertina y algunos programas especiales como Dialogando, Levantemos nuestro pueblo (Radio Revista), La voz de los niños y Semillas de esperanza. Los sábados se transmite Juventudes, Cultura quechua, Pastoral Juvenil, Fiesta Aymara, y Análisis político coyuntural. Y los domingos, la programación incluye La Santa Misa, Educación alternativa, Fiesta dominical, noticias de las provincias, cantos religiosos y cuestiones de interculturalidad.

Aunque se trata de una institución católica, al servicio de la educación y la evangelización, es claro que en su esfuerzo por rescatar y preservar los valores ancestrales de la cultura aymara –esenciales para acentuar la espiritualidad del “bien vivir”–, Radio San Gabriel también respeta las diferentes confesiones religiosas cristianas y no cristianas.

Los orígenes

Esta doble perspectiva educativa y evangelizadora data de los orígenes. La iniciativa provino del padre Bernardo Ryan, misionero de Maryknoll y párroco de Peñas, en la provincia de La Paz, en su deseo de fundar una estación radial al servicio de la catequesis y la alfabetización del pueblo aymara, a partir de sus contextos rurales y tomando en serio su riqueza cultural. Tras múltiples gestiones legales y no pocos esfuerzos para la adquisición de los primeros equipos radiofónicos de la parroquia, el 15 de marzo de 1955 nace Radio San Gabriel Arcángel con una sencilla infraestructura técnica enlazada a un transmisor de 250 watios que funcionaba con un motor eléctrico.

Posteriormente, en 1959, cuando se popularizan los transistores de batería y de pila, se instala un transmisor de 500 watios y una antena de 100 metros que hacen ampliar el radio de audiencia a todo el departamento de La Paz y a algunas poblaciones peruanas a orillas del Lago Titicaca. Ese mismo año, el padre Diego Pruss, también misionero de Maryknoll, asume la dirección de la Radio.

En 1963, con una infraestructura mejorada y duplicado el potencial de la emisora a 1.000 watios, se obtiene la licencia de funcionamiento que la acredita como “radio educativa de servicio y no comercial”. Entonces el padre Pruss y el locutor Luis Cadena viajan a Colombia con el objetivo de conocer la experiencia de comunicación educacional de Radio Sutatenza.


Vinieron tiempos de re-estructuración y de cualificación de los programas y las instalaciones, a medida que Radio San Gabriel fue creciendo. En 1971, con la creación del Centro Aymarista de Medios de Comunicación Social, fue posible reforzar la acción educativa que se venía desarrollando con regularidad desde 1967, cuando el Centro de Comunicación Católica constituyó las Escuelas Radiofónicas de Bolivia (ERBOL).

Posteriormente, tras 21 años de exitosa misión los padres de Maryknoll deciden entregar la dirección de Radio San Grabriel al arzobispo de La Paz, monseñor Jorge Manrique, quien a su vez solicita a los Hermanos de La Salle que se hagan cargo de la obra.

Con visión y coraje, destacados religiosos educadores como el Hno. José Canut Saurat, primero, y el Hno. Jaime Calderón Manrique, después, así como el Hno. Edgar Antonio Aruquipa y su actual director, el Hno. Felipe Ampuero, han extrapolado el proyecto radial a nuevos campos complementarios como el Sistema de Autoeducación de Adultos a Distancia (SAAD), que funciona desde 1986, y la Radio Televisión San Gabriel, creada en 2013.

En América Latina, pocas radios católicas han llegado a cumplir sus “bodas de diamante”. Diferentes circunstancias y perspectivas sociales y/o eclesiales han limitado, en muchas oportunidades, extraordinarias posibilidades radiofónicas a favor de la misión humanizadora y evangelizadora de la Iglesia. “No sabemos a ciencia cierta cuál es la fórmula para sobrevivir en estos 60 años de vida –comenta el Hno. Ampuero–, tal vez sea la entrega y el compromiso radical con el pueblo aymara de la mayor parte de docentes y comunicadores que laboraron y continúan laborando en esta emisora, también tiene que ver con el empeño de buscar que la obra marche muy bien”. No en vano, Radio San Gabriel ha asumido como lema ser “la voz del pueblo aymara”.

“Suma qamaña”

El viaje apostólico del papa Francisco a Bolivia ha planteado múltiples desafíos a Radio San Gabriel. Su director, el Hno. Felipe Ampuero ha manifestado que es preciso utilizar los medios actuales para construir una sociedad más justa y equitativa, en consonancia con la “suma qamaña”, es decir, con la armonía y el bienestar para el “bien vivir” entre todos. “En este sentido tenemos varios planes en mente en informática, nube digital, televisión, satélite ‘Túpac Katari’, etc., para llegar a los lugares más recónditos de nuestra patria y seguir capacitando y empoderando a nuestra población, de modo que no se pierda la lengua, ni las tradiciones, ni la cultura aymara”, concluye el religioso.




Publicado en: Vida Nueva Colombia No. 130 pp. 20-21
Fotos: Radio San Gabriel