jueves, 15 de diciembre de 2016

II Jornadas Teológicas Centroamericanas y Caribeñas

“La autoridad de los que sufren” reclama respuestas




II Jornadas Teológicas reflexionan sobre violencia, migración y medio ambiente

Ante la creciente violencia en Centroamérica y el Caribe, vinculada al fenómeno migratorio y a la problemática ambiental, la preocupación del papa Francisco de que “renazca la justicia y la paz”, fue acogida por más de 450 laicos/as, religiosos/as y sacerdotes, participantes de las II Jornadas Teológicas Centroamericanas y Caribeñas convocadas por Amerindia y por la Maestría en Teología Latinoamericana de la Universidad Centroamericana ‘José Simeón Cañas’ (UCA), en San Salvador, del 18 al 20 de noviembre.

Intervención de Jon Sobrino en las II Jornadas Teológicas
“Con el paso del tiempo hay que buscar nuevas formas de justicia y de paz, pero cuando hay deterioro de ambas cosas, renacer implica buscar fuentes de aguas vivas también en el pasado”, apuntó el teólogo Jon Sobrino, aludiendo a los mártires e insistiendo en que “hay que mantener vivas las raíces de la justicia y la paz, tal como fueron comprendidas en Medellín”.

Ni las ponencias, ni los espacios de construcción colectiva, ni los momentos celebrativos –que tuvieron lugar en las instalaciones de la misma UCA– fueron ajenos a este propósito.

La disertación de Rodolfo Cardenal sobre la génesis de la violencia y sus ‘puertas’ de salida, por ejemplo, dio lugar a interesantes reflexiones, a partir de experiencias concretas sobre violencia juvenil (Benjamín Schwab y Jaime Comabella), violencia del sistema (Rogerio Mosimann da Silva), violencia contra los defensores de la vida (Ludivine Hernández y René Florez), violencia y perspectiva bíblica (Humbelina del Caño), desafíos de la violencia a la Iglesia (Larry José Madrigal), y mujeres rompiendo el silencio (Lily Muñoz), todas ellas compartidas a través de talleres.

Geraldina Céspedes, Edgar Vallecillo y Marta Zechmeister
“También la violencia hacia las mujeres cuestiona nuestra forma de hacer teología”, propuso la teóloga dominicana Geraldina Céspedes, acentuando “el desafío de hacer teología narrativa” para reivindicar la exclusión y el sufrimiento padecido por las mujeres, sin dejar de destacar su protagonismo en la construcción de la paz, “a partir de una espiritualidad de la resistencia, de la resiliencia y de la no-violencia”.

Otras realidades regionales también fueron analizadas por especialistas que, con su propio testimonio, blindaron sus palabras de credibilidad. El sacerdote mexicano Alejando Solalinde reflexionó sobre la situación de los migrantes centroamericanos y caribeños de cara al crimen organizado que controla el ‘negocio’ de la migración; Yuri Melini, ambientalista guatemalteco, presentó su perspectiva sobre la lucha de los pueblos por la defensa de la casa común, tomando como referencia el caso de La Puya en su país; Carmela Gibaja se refirió a la trata de personas desde un enfoque de género; Miriam Pixtún disertó sobre la defensa del territorio y los pueblos indígenas; y Mauro Verzeletti compartió una mirada crítica sobre migración y alianza para la prosperidad.   

Participantes de las II Jornadas Teológicas
Ante este vasto y desafiante panorama, el teólogo Pedro Trigo apeló a la “justicia rehabilitadora” como camino para restaurar la fraternidad humana a partir de “la misericordia como una relación mutua” y destacando el papel de los pobres, “que ponen en evidencia la inhumanidad e irracionalidad de este sistema de rapiña insensata”.

Finalmente, correspondió a Martha Zechmeister, directora de la Maestría en Teología Latinoamericana de la UCA, afirmar “la autoridad de los sufren” en su ponencia, al cierre de las Jornadas Teológicas: “Los que mueren de hambre o por causa de la violencia como consecuencia de una desigualdad escandalosa, los migrantes, combatidos por Europa y los Estados Unidos en sus fronteras del sur, los presos políticos, por fin todas las víctimas, todos ellos representan la autoridad máxima a la cual tenemos que responder sin rechistar”.


Publicado en Vida Nueva No. 3.014 (edición española).
Fotos: Maestría en Teología Latinoamericana de la UCA.



jueves, 8 de diciembre de 2016

Un CLAMOR por los migrantes y refugiados

La Iglesia latinoamericana "redobla esfuerzos" para responder al CLAMOR de migrantes y refugiados



En la ciudad fronteriza de Tijuana crece el drama de más de 15.000 migrantes y solicitantes de refugio en los Estados Unidos, provenientes de México, Haití, Turquía, Pakistán, Siria, Togó, Eritrea y Congo, mientras que aumenta el número de niños y adolescentes centroamericanos que llegan a la frontera entre los dos países en búsqueda de asilo –más de 26.000 en los últimos seis meses–, al igual que las cifras de cubanos ‘varados’ en Centroamérica, y de venezolanos que deambulan por varios países en búsqueda de oportunidades.

Estos y otros alarmantes índices de flujo migratorio en la región, vinculados también al grave flagelo de la trata de personas –que impacta fuertemente a República Dominicana, Colombia, México y Brasil–, motivaron la creación del Consejo Latinoamericano de Movilidad Humana y Refugio (CLAMOR), una iniciativa del Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM (DEJUSOL) que busca responder, precisamente, a los clamores de los migrantes, los refugiados y las víctimas de la trata, mediante acciones articuladas entre organizaciones eclesiales latinoamericanas comprometidas con la pastoral de la movilidad humana.

Mons. Gustavo Rodríguez, presidente del DEJUSOL-CELAM
El arzobispo de Yucatán (México) y presidente del DEJUSOL, Gustavo Rodríguez, explica que “CLAMOR nos permitirá fortalecernos en la unidad y caminar juntos, como organismos de Iglesia en América Latina y el Caribe, para dar un mejor servicio a nuestros hermanos migrantes, refugiados o víctimas de trata. Lo que hace cada diócesis, cada nación y cada agrupación de Iglesia, en este campo, tenemos que aprovecharlo de manera que entre nosotros no haya trabajos aislados, paralelos ni mucho menos contrapuestos”.

Los primeros pasos para la fundación de CLAMOR tuvieron lugar durante el seminario latinoamericano organizado por el CELAM en Honduras, el pasado mes de septiembre, con la participación de representantes de varias instituciones que acompañan migrantes, desplazados, refugiados y víctimas de trata, que coincidieron en que “para ofrecer una atención más integral es menester incrementar la colaboración y las gestiones conjuntas”.

“Nos anima el éxito que ha tenido la Red Eclesial Panamazónica, REPAM, que ha logrado articular los esfuerzos pastorales de quienes trabajan en la Amazonía, en la defensa del medio ambiente y los pueblos indígenas”, comenta Elvy Monzant, secretario ejecutivo del DEJUSOL, agregando que “en el caso de CLAMOR, se trata de un esfuerzo de comunión que nos permitirá denunciar situaciones de violación a los derechos de las personas en movilidad, realizar campañas comunicacionales de sensibilización, ofrecer un itinerario de formación integral a los agentes de pastoral, producir materiales didácticos y realizar experiencias de trabajo conjunto”.

Ante la elección de Donald J. Trump como presidente de los Estados Unidos y su anuncio de deportar migrantes indocumentados masivamente y “asegurar” la frontera sur –como había prometido durante su campaña– Rodríguez afirma que “CLAMOR tiene que actuar en favor de quienes lleguen”, asegurando que, además, “tenemos que redoblar esfuerzos para atender a los migrantes que seguirán insistiendo en cruzar la frontera, a pesar de que se construya el muro, lo cual hará mucho más peligroso su intento”.

¿Quiénes hacen parte de CLAMOR?

Además del DEJUSOL-CELAM, entre las organizaciones fundadoras del Consejo Latinoamericano de Movilidad Humana y Refugio (CLAMOR) se encuentra la CLAR, Cáritas América Latina y el Caribe, el Servicio Jesuita para Migrantes/Refugiados, las redes de religiosas contra la Trata de Personas, Religiones por la Paz, y la familia scalabriniana.


Publicado en Vida Nueva No. 3.013 (edición española).
Fotos: La Jornada; Libertad de Expresión Yucatán; Crónicas de Asfalto



martes, 8 de noviembre de 2016

La paz es el camino

La Conferencia de Religiosos de Colombia realizará una Vigilia Nacional por la Paz



Tendrá lugar el próximo 9 de noviembre con la consigna “La paz es el camino” 

A través de un comunicado, la Conferencia de Religiosos de Colombia (CRC) ha convocado a una Vigilia Nacional por la Paz, prevista para el próximo miércoles 9 de noviembre, entre las 5 y las 8 p.m., en la cual resonará la voz de los religiosos y las religiosas del país a favor de las víctimas y del más auténtico deseo del pueblo colombiano: la paz. 

Según la Hna. Gloria Liliana Franco Echeverri, ODN, provincial de la Compañía de María y presidenta de la CRC, “la iniciativa de la vigilia, surgió de una reflexión al interior de la Junta Directiva, y del deseo de tener gestos concretos que evidenciaran el compromiso de la Vida Consagrada con la paz”. En este sentido, “a lo largo de este mes habíamos elaborado dos comunicados y participado en distintas movilizaciones en favor de la paz, pero deseábamos tener un gesto explícito, plural, inclusivo, evangélico, que diera cuenta de que la Vida Consagrada colombiana cree en la paz y se empeña en ella”, explicó la presidenta de la CRC.

Por su parte, el padre Orlando Escobar, CM, provincial de la Congregación de la Misión y primer vicepresidente de la CRC, manifestó que “muchas personas, grupos e instituciones después del plebiscito del 2 de octubre se han movilizado por la paz, y también nosotros podemos hacerlo, haciendo lo que mejor corresponde a nuestra identidad, como es orar por las víctimas, la paz, el perdón y la reconciliación. Ello pertenece al núcleo del Evangelio de Jesús. Por eso, en el caso de Bogotá, queremos hacer una pequeña marcha desde la sede de la CRC en Teusaquillo hasta la popular Iglesia de La Soledad, de los misioneros redentoristas, el miércoles 9 de noviembre, desde la cinco de la tarde”.

Refiriéndose al lema de la Vigilia, “La paz es el camino”, el religioso vicentino aseveró que “como consagrados y consagradas sentimos que no podemos estar al margen del momento histórico que está viviendo el país”. Por el contrario, si se reconoce que “la paz es un bien superior”, puesto que, “en cierta manera, el todo es la paz y también hay que darlo todo por ella”, con este gesto la CRC reafirmará que “la paz es un derecho y un deber de todos, es un bien supremamente importante y requiere del apoyo de todos, incluido el de nosotros. Igualmente creemos que hay que trabajarla y construirla ‘con pasión, paciencia, experiencia y tesón’, como dice la oración por la paz de la Conferencia Episcopal”.

Claramente, la búsqueda de la paz es un asunto que atraviesa la misión profética de la CRC, como afirma su Presidenta, toda vez que “la Vida Consagrada colombiana debe ser en esencia mística, profética y misionera, y estos rasgos de identidad nos sitúan del lado de la paz, cerca de las víctimas y de quienes en Colombia deseamos un acuerdo ya, que nos permita reconciliarnos y reconstruir el tejido social”.

La respuesta positiva por parte de las seccionales y de las comisiones de la CRC no se ha hecho esperar. “La comisión de Justicia Paz e Integridad de la Creación (JPIC), por ejemplo, ya elaboró y envió, a través de sus redes, una invitación que recoge la propuesta. De igual forma, se ha previsto la participación activa de los jóvenes que hacen parte del Centro de Estudios Religiosos de la CRC, por medio de cantos y pancartas, mientras que se adelanta la preparación de un guion para la celebración de la vigilia y un folleto con la biografía de algunas víctimas”, precisó la Hna. Marta Escobar Mejía, CM, secretaria general de la CRC.

Durante la vigilia será evocada la memoria de las víctimas del conflicto, entre ellos monseñor Isaías Duarte, arzobispo de Cali, y monseñor Jesús Emilio Jaramillo, obispo de Arauca. “Queremos recordarlos en esta Vigilia, junto a tantos otros que con su sangre han sido semilla de paz”, apuntó el padre Orlando, agregando que, “sin embargo, creemos que no es necesaria más sangre para lograr la paz. ¡Ya es suficiente! ‘La Paz es el camino’. Si no es ahora, ¿cuándo será?”.

@OscarElizaldeP